UN PRESIDENTE, NO ES UN ESTADISTA
Un presidente se la pasa hablando y no hace nada. Divide para reinar.
Un Estadista no habla, piensa, construye en silencio. Une voluntades y capacidad.
Un Presidente suele sacarle a algunos, para darles a los otros.
Un Estadista piensa, tiene ideas, las concretas, crea un ambiente de confianza, generando entusiasmo, alentando inversiones, que se transforma en nuevos puestos de trabajo, nuevos empleos en todos los sectores.
Un Presidente quiere distribuir la riqueza de otros, no la suya, propone la igualdad genera más pobreza pero iguales, logra menos ricos y más pobres.
Un Estadista promociona a todas las clases sociales, no fomenta el odio de clases.
Un Presidente no tiene un plan a largo plazo, su tesis es la inmediatez.
Un Estadista tiene políticas de Estado.
Surgen dos cosas muy claramente. El fracaso de las democracias sería atribuible a los Presidentes. Lo que significa que la libertad y la democracia funcionan solamente cuando hay un Estadista.
ARGENTINA y por que no el mundo, urgente necesitan un Estadista.
Escritor Clemente Laurito
07.04.2009
escritorclementelaurito@yahoo.com.ar


