Esta es una historia real. La carta fué escrita y enviada en 1981 a la ciudad de San Juan ARGENTINA. Jamás tuve respuesta. Sin embargo no guardo ningún rencor. Le deseo a su destinatario y a su familia lo mejor. QUE DIOS LOS BENDIGA.
***
En nombre de una amistad que en su momento supimos valorar y alimentar, son mis deseos que si usted siente lo mismo, reiniciemos el camino para transitarlo nuevamente, y esperanzados en lo mejor.
Han pasado muchos años y recien ahora -ante la ausencia- de los que ya no están con nosotros, lamentamos tantas cosas que hubiésemos podido compartir y valoramos como influyeron en nuestra vidas..en nuestro crecimiento.
Por qué no brindar toda esa capacidad de comprensión y perdón AHORA que estamos aquí y podemos ver…escuchar…dialogar.
No importa si hoy pensamos igual, parecido o distinto. Lo importante es que estamos AQUÍ Y AHORA. Y por qué no aprovechar esta oportunidad que Dios nos brinda de amarnoslos unos a los otros, y DEMOSTRARLO.
Estima usted, oportuno intentarlo…?
“CLC”
Escritor Clemente Laurito
escritorclementelaurito@yahoo.com.a
13.02.2009


